Empecé a silbar y a escuchar Jazz para estar más cerca de mi papá. Sin embargo por un buen tiempo Louis Armstrong me seguía pareciendo un tipo con una voz espantosa. Fuimos juntos a Musimundo y el compró un disco de Dixieland que es un jazz viejo en el que los músicos se van turnando para dejar a uno que hace la melodía principal. Una de las cosas que más disfruto hoy son los solos en las canciones.
Gracias a que mi papá le regaló una guitarra a mi mamá (esto parece de jardín de infantes)mis hermanas aprendieron a tocar con Ines García Merou. Cuando yo llegué a la familia, la guitarra y cantar eran lo más normal del mundo. En toda casa debería haber una guitarra o algún instrumento para que el que quiera se enganche con la música!
Aquí una foto artística de la legendaria viola.
Una vez en el colegio, el profesor de música nos mostró un video de los beatles (creo que fué el único video de rock que vimos y al poco tiempo lo echaron)
Quedé impactado con John Lennon y pensé: ¡Yo quiero componer canciones como él! Aunque nunca fuí fanático de Lennon creo que ese sueño siempre quedó adentro mío y cuando iba y volvía del colegio inventaba melodías silbando.
Disfrutaba un montón probando caminos con la música, pero como nunca podía repetir exactamente esas ideas, las perdía... una vez fué solo una ilusión, una vez estabas sólo en mi canción.
Un día -cinco o seis años después del choque con Lennon- decidí comprar un grabador para no dejar que se me siguieran escapando los pedacitos de músicas originales que aparecían silbando.
Una noche la inspiración llegó y el grabador estaba listo. Así apareció Santa Teresa, un tema que compuse para tocar en la Iglesia del Pilar los domingos.
Con Dolores, Sole, Chacha y Mariana (mi novia en ese momento -de amarillo).
A ella yo la llamaba "Marco" de sobre nombre y por eso la canción Navidad dice -camufladamente- Marcó mi vida tu sonrisa.

Acá un regalo de Mariana en un momento en el que yo me preguntaba si me dedicaba o no de lleno a la música. No sé que será de tu vida en este momento pero ¡Gracias por tu aliento y tu Fé!
Con el Negro (se confunde un poco en la foto pero está ahí donde está más negro)nos unió la música desde temprano. Alguna vez soñamos tocar canciones reggae con la guitarra eléctrica de alguno de sus muchos hermanos. Más tarde y gracias a su amor por el ron compondría el tema Cuba Libre y Simple Blues que saldrá a la luz más adelante.

¡Me ofrecí para tocar en la fiesta de fin de año de mi empresa! Que caradura!!!!!!!
Cantando con mi ídolo de la guitarra: Matías Lopez Gafney ¿Por dónde estarás ahora Matías? ¿Te acordás ese día que nos fuimos a Haedo en tren para ver una guitarra publicada en Segunda Mano y que al final estaba medio desarmada? 
Luego vendí la guitarra Epiphone Génesis (con la que esta tocando Matías en la foto) porque no la tocaba nunca: no hubo feeling.
Y varios años después, con ahorros de mis primeros seminarios de Supervisión y Coaching compre una acúsitca Art&Lutherie que bauticé Alma. Ella fué la gran inspiradora. Necesitaba volver a tocarla para escuchar ese sonido tan particular. Ella me ayudó a imaginarme todo lo que puede haber alrededor de una simple nota... y hacerlo música.
Cuando se me ocurrieron los primeros temas "Sonando una vez más", "Seis Cuerdas" y "Risa Desnuda" (que nunca llegaron a ser del todo canciones)ahí estabas Bel! apoyándome a full.
¿Te acordás como usábamos varios cassettes y el equipo con doble cassetera para ir grabando todas las ideas una detrás de la otra de manera que fueran armando una melodía? Una noche se nos habían acabado los casettes y salimos para mi casa a seguir con "Sonando una vez más". Ja, ja!
Luego llegó Mariela y gracias a su fuente de inspiración compuse 14 temas en 47 días!
Otro día continúo con la historia!
Adios...

Gracias por tu visita!
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